Esta tribu vive en el sur de América y actualmente se encuentra en iglesias cristianas. Ellos creen en un dios que se manifiesta en todo y es guiado por un líder espiritual en lugar de un jefe. Se alimentan principalmente de su ganado, leche y agua, pero ahora enfrentan problemas como la persecución de cazadores que han quemado sus poblados, dejándolos sin techo, ganado, agua o pasto.