El documento describe cómo Twitter ha sido utilizado para organizar protestas y revoluciones en países como Moldavia e Irán, y cómo las empresas ahora usan Twitter para interactuar con los consumidores. Explica que los usuarios de Twitter son muy influyentes y tienden a compartir opiniones sobre productos y servicios. Finalmente, señala que en Panamá el potencial de Twitter aún no se ha explotado completamente, aunque los periodistas y medios de comunicación están empezando a usarlo más.