Los gatos juegan un papel importante en proteger nuestra salud y bienestar al absorber energía negativa mientras dormimos y protegernos de espíritus indeseables. Históricamente, los gatos también han ayudado a curar a las personas actuando como canales curativos similares a los cristales. Los gatos nos aman profundamente aunque expresan su afecto de manera diferente a los humanos.