El documento contiene varias citas sobre la educación atribuidas a importantes pensadores como John Ruskin, Aristofanes, Arturo Grat y Ralph Waldo Emerson. Todas enfatizan la importancia de desarrollar el potencial de los estudiantes más allá de solo enseñarles hechos. La última parte relata un encuentro donde un maestro se entristece al oír a niños estudiando desde lejos y extrañar su escuela, aunque es consolado por haber dedicado su vida noblemente a educar.