"Educar a un niño no es hacerle aprender algo que no sabía, sino hacer de él alguien que no existía" John Ruskin (1819-1900) Crítico y escritor británico.
"Educar a los hombres no es como llenar un vaso, es como encender un fuego" Aristofanes 444 aC- 365 a.C. .
"Excelente maestro es aquél que enseñando poco, hace nacer en el alumno un deseo grande de aprender" Arturo Grat (1848-1913)
"El hombre que hace que las cosas difíciles parezcan fáciles es el educador" Ralph Waldo E.(1803-1887)
"Dime y lo olvido, enséñame y lo recuerdo, involúcrame y lo aprendo" Benjamín Franklin
En un cierto punto del camino o í mos a trav é s de una ventana muchas voces de ni ñ os que le í an a coro, deletreando. El anciano se detuvo y pareci ó  entristecerse. Esto, querido se ñ or  Bottini, es lo que me apena. O í r las voces de los ni ñ os de la escuela y no estar ah í , pensar que esta otro.  No maestro- le dijo mi padre reanudando la marcha-, usted tiene a ú n muchos hijos, dispersos por el mundo, que lo recuerda como yo siempre lo he recordado. -No, no- repuso con tristeza-; no tengo ya escuela, no tengo a mis hijos. Y sin hijos no vivir é  mucho.  No diga eso maestro, no piense en eso!  ¡ De todos modos, usted ha hecho mucho bien! ¡ Ha empleado su vida noblemente! ¹ ¹  Extracto de  Obra “Corazón” de Edmundo de Amicis

Maestro

  • 1.
    "Educar a unniño no es hacerle aprender algo que no sabía, sino hacer de él alguien que no existía" John Ruskin (1819-1900) Crítico y escritor británico.
  • 2.
    "Educar a loshombres no es como llenar un vaso, es como encender un fuego" Aristofanes 444 aC- 365 a.C. .
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    "Excelente maestro esaquél que enseñando poco, hace nacer en el alumno un deseo grande de aprender" Arturo Grat (1848-1913)
  • 4.
    "El hombre quehace que las cosas difíciles parezcan fáciles es el educador" Ralph Waldo E.(1803-1887)
  • 5.
    "Dime y loolvido, enséñame y lo recuerdo, involúcrame y lo aprendo" Benjamín Franklin
  • 6.
    En un ciertopunto del camino o í mos a trav é s de una ventana muchas voces de ni ñ os que le í an a coro, deletreando. El anciano se detuvo y pareci ó entristecerse. Esto, querido se ñ or Bottini, es lo que me apena. O í r las voces de los ni ñ os de la escuela y no estar ah í , pensar que esta otro. No maestro- le dijo mi padre reanudando la marcha-, usted tiene a ú n muchos hijos, dispersos por el mundo, que lo recuerda como yo siempre lo he recordado. -No, no- repuso con tristeza-; no tengo ya escuela, no tengo a mis hijos. Y sin hijos no vivir é mucho. No diga eso maestro, no piense en eso! ¡ De todos modos, usted ha hecho mucho bien! ¡ Ha empleado su vida noblemente! ¹ ¹ Extracto de Obra “Corazón” de Edmundo de Amicis