El mantenimiento de la paz ayuda a países en conflicto a establecer condiciones para una paz duradera mediante principios como el consentimiento, la imparcialidad y el uso limitado de la fuerza. Sus objetivos incluyen la protección de civiles y el desarme, así como el fortalecimiento del estado de derecho. Ban Ki-moon destaca la importancia de estos elementos en la construcción de una paz sostenible.