El documento describe un nuevo tratamiento para el Alzheimer que consiste en inyectar anticuerpos que eliminan o previenen la proteína beta-amiloide, la cual es responsable del deterioro cerebral que sufren las personas con la enfermedad. La empresa estadounidense Genentech desarrolló este tratamiento que, en experimentos con ratones y simios, redujo los niveles de beta-amiloide en un 50% en el fluido cerebroespinal y un 20% en el cerebro.