La estructura vial de Toledo se percibe como un recorrido laberíntico bordeado por un viario principal para vehículos. Los usuarios deben deambular por calles de diferentes iluminaciones e inclinaciones que hacen que cada espacio sea distinto a pesar de sus similitudes. Al analizar el ambiente que rodea la parcela, se perciben una atmósfera natural influenciada por el agua, la vegetación y el vacío, y una atmósfera urbana casi saturada de elementos humanos, sociales, culturales y físicos que influyen en