James Watt modificó una máquina de vapor primitiva para crear un condensador separado, lo que aumentó enormemente la eficiencia de la máquina de vapor. Gracias a su invento y dedicación, se convirtió en un pionero de la revolución industrial. Tuvo éxito gracias al apoyo de su esposa, socios comerciales como Thomas Newcomen y John Roebuck, e investigadores como Joseph Black. Sus mejoras constantes a la máquina de vapor durante 25 años la hicieron práctica para aplicaciones industriales como la minería,