María de Padilla nació en Sevilla en 1334 y pertenecía a una importante familia castellana. Se convirtió en amante del rey Pedro I en 1352 y tuvieron un hijo y tres hijas juntos. Aunque no se casaron, el rey la declaró su única esposa ante la nobleza en 1361. María falleció de causas naturales ese mismo año en Sevilla y fue enterrada en la catedral.