Este pasaje bíblico describe las virtudes de una mujer ejemplar, incluyendo que se levanta temprano para alimentar a su familia, trabaja con sus manos para proveer para ellos, ayuda a los necesitados, y enseña a otros con sabiduría y amor. También menciona que Jesús amaba a su madre y a la iglesia, y aunque el amor de una madre es grande, el amor de Dios es infinito.