En este pasaje se narra la transfiguración de Jesús en un monte alto, donde su apariencia cambió y Moisés y Elías aparecieron. Jesús les instruyó a sus discípulos sobre la necesidad de fe y predijo su propia muerte y resurrección. Además, Jesús realizó un milagro al sanar a un muchacho poseído por un demonio y explicó la importancia de la oración y el ayuno en estos casos.