Este documento presenta las últimas palabras de varias figuras históricas famosas. Algunas de las últimas palabras incluyen a Augusto pidiendo aplausos por su actuación, Marx diciendo que las últimas palabras son para los tontos, y Che Guevara desafiando a su asesino. También se incluyen las últimas palabras de Jesús perdonando a sus asesinos, prometiendo el paraíso a un criminal arrepentido, y encomendando su espíritu a Dios antes de morir.