Este documento es una reflexión sobre la importancia de vivir de acuerdo a uno mismo y no a las expectativas de los demás. El autor describe cómo solía comportarse para complacer a otros en lugar de seguir su propia conciencia, hasta que aprendió que la vida no es un escenario. Ahora se atreve a ser como es y prefiere la imaginación a la inocencia. El mensaje principal es que es importante que el amor inspire todos los actos y recuerde la importancia del silencio.