El documento presenta una memoria histórica sobre las Juventudes Socialistas en la provincia de Zaragoza entre 1931 y 1936, destacando la represión sufrida por sus miembros, incluyendo asesinatos, encarcelamientos y exilios. Se mencionan nombres y situaciones específicas de varios militantes y líderes de la organización, así como el llamado para que la memoria de esos eventos no se olvide. La obra enfatiza la importancia de recordar el holocausto de 1936 para evitar su repetición.