El documento compara y contrasta el concepto de estar enamorado según la cultura versus lo que dice la Biblia. Explica que la Biblia no habla de una relación de "enamorados" sino de novios con miras al matrimonio o la relación entre Cristo y la Iglesia. Advierte que las caricias no siempre denotan amor sino a veces humillación, y que debemos glorificar a Dios con todo lo que hacemos. El próximo tema será sobre la comunión íntima con Dios y controlar los pensamientos y palabras.