Este documento narra la historia de Sandra, una mujer de 57 años que pasó tiempo en prisión por matar a su marido. Para ganarse la vida, comenzó a vender "aire" a los niños frente a una juguetería, envolviendo una esfera de cristal en una caja y diciéndoles que desaparecería si tenían un "don". Los padres le compraban las cajas vacías y su negocio se hizo popular. Murió en 2005 y la juguetería intentó comercializar su personaje, pero no tuvo éx