Esta creencia de los aparecidos y ánimas en pena es muy conocida en Euskal Herria. Normalmente, los muertos aparecen porque no cumplieron con algo antes de morir, como una promesa. Las apariciones suelen ocurrir de noche y piden ayuda a sus familiares o amigos para completar lo que dejaron pendiente. Existen normas para tratar con los aparecidos sin que el encuentro sea peligroso, como mantener una distancia de siete pasos y cumplir con lo que piden para que encuentren el descanso etern