El documento explora cómo la identidad corporal se forma a través de la interacción con nuestros antepasados y la experiencia sensorial durante la infancia. La escuela juega un papel crucial en esta construcción, al ser un espacio clave para el desarrollo personal y académico. Las interacciones sociales y la influencia de la moda y el lenguaje corporal también contribuyen a la formación de nuestra identidad y valores morales.