Micaela Bastidas fue la esposa de Túpac Amaru II, líder de una rebelión indígena en Perú en 1780 contra el dominio español. Ella jugó un papel activo en la rebelión, organizando ejércitos y redactando proclamas. Tras el fracaso de la rebelión, tanto Micaela como Túpac Amaru II fueron capturados por los españoles y ejecutados, convirtiéndose en símbolos del movimiento por la independencia peruana.