El documento describe cómo Milán se ha convertido no solo en una capital importante de la moda y el diseño, sino también en un polo cultural, artístico y ecológico. Describe proyectos ecológicos como Wheatfield, un campo de trigo en la ciudad creado por la artista Agnes Denes, y Vertical Forest, dos edificios con 800 árboles y plantas diseñados por Stefano Boeri. También menciona cómo la Expo Milán 2015 se ha centrado en la alimentación y la sostenibilidad.