El jugador inicialmente se sintió bien al comprar propiedades y recibir dinero, pero con el tiempo su equipo se quedó sin efectivo y cayeron en bancarrota al final del juego, dejándolos con solo dos propiedades empeñadas. Aunque el reparto de dinero es justo, es importante administrar bien los recursos para evitar la quiebra, y el secreto para ganar es tanto manejar el propio dinero como influir en los otros jugadores.