Dos personas intercambian mensajes sugiriendo una aventura amorosa a pesar de que ambos están casados. Se expresan afecto y deseo el uno por el otro, y discuten planes para verse a escondidas. Sin embargo, al darse cuenta que comparten detalles sobre sus familias como los nombres y edades de sus hijos, se dan cuenta de que en realidad son sus propios cónyuges quienes han estado chateando. Intercambian insultos al percatarse del engaño.