El relato narra la experiencia de un hombre en un restaurante, donde se encuentra con un niño que le pide monedas para comprar pan. A través de su conversación, el niño revela su dura realidad familiar, contrastando con el mundo 'virtual' que el adulto describe. La historia concluye con una reflexión sobre la insensibilidad ante la desigualdad y la decisión del hombre de compartir su experiencia.