El techno surgió en Detroit a mediados de los años 1980 y se extendió a Europa, especialmente al Reino Unido, donde se popularizó a finales de esa década gracias a fiestas y raves. Es un género instrumental basado en ritmos electrónicos constantes de entre 120 y 150 bpm, que fusiona estilos como el funk y el electro con una estética futurista inspirada en la ciencia ficción. Los productores suelen crear composiciones mediante loops y técnicas de improvisación en el estudio.