La glándula mamaria humana se origina del ectodermo y se desarrolla a partir de la 5° semana del embarazo, formando líneas mamarias que en su mayoría involucionan, dejando cuatro esbozos mamarios. Estructuralmente, las mamas consisten en tejido glandular, fibroso y graso, situadas sobre los músculos pectorales y conectadas a la piel por ligamentos suspensorios. Su irrigación proviene de varias arterias, mientras que el drenaje venoso y linfático se dirige principalmente hacia los nódulos axilares.