El poema narra el nacimiento de Jesús en un pesebre en Asturias. Describe a la Virgen enrollando al Niño Jesús con trapos para abrigarlo del frío, ya que José no había terminado de cortar la leña. Los vecinos llevaron regalos de comida para celebrar el nacimiento. El gaitero tocó la gaita asturiana para alegrar la fiesta. Al final, el poema dice que aunque el Niño Jesús nació en Belén, para el autor es de varias regiones asturianas.