El documento habla sobre el único concierto que ofreció la banda Nirvana en Bilbao en 1992. Kurt Cobain y la banda tocaron en el pabellón de La Casilla. La esposa embarazada de Cobain, Courtney Love, se encontraba en el hospital de Cruces con dolores y contracciones. Tras el concierto, Cobain y su manager fueron rápidamente al hospital a verla. A pesar de esto, la influencia del sonido de Nirvana caló hondo entre los grupos vascos.