El documento presenta diferentes perspectivas sobre el envejecimiento. Señala que la belleza en la juventud es accidental pero en la vejez es un arte, y que envejecer consiste en mantener la esperanza. Afirma que la belleza se vuelve interna con la edad y que la tercera edad es la cosecha para los sabios. Concluye animando a soñar, construir, amar y esperar sin dejarse llamar viejo.