El documento describe cómo Buenos Aires se revela realmente solo de noche. Buenos Aires es como una mujer que solo se deja ver tal cual es de noche, cuando sus calles, plazas, trenes y más se vuelven azules. Para conocer verdaderamente a Buenos Aires, uno debe caminarla largamente de noche, ya que es durante la noche cuando se pueden descubrir sus secretos y cuando se vuelve más real hasta la miseria que alberga. La noche es cuando el porteño se anima a levantar la mirada y contemplar la ciudad.