La costumbre japonesa de taparse la boca al reír se originó de la práctica antigua del Ohaguro, en la que las mujeres se teñían los dientes de negro para ser más bellas. Aunque la emperatriz prohibió esta costumbre en 1870, muchas mujeres continuaron tapándose la boca al hablar y reír para ocultar sus dientes blancos. Hoy en día, aunque el Ohaguro ya no se practica, las japonesas aún siguen con la tradición de taparse la boca al reír.