Ontología
En “Ontología” Cachaldora nos invita a tomar
asiento, entre su composición y nosotros. Al
zambullirnos en la obra nos topamos con
nuestra esencia, se abre camino la
comunicación, tropezamos a cada paso con un
nuevo despertar, que nos estimula, nos
apasiona, nos excita, nos provoca, nos sacude,
nos insinúa y reafirma que estamos vivos.
Leyenda del beso.
Luintra.
El canto del laberinto.
Age of Empires.
Embrujo de amor.
Maneras de vivir.
Concierto de Aranjuez.
El ritmo de los galeones.
Libertad Condicionada.
Donde habita el olvido.
Entre dos aguas.
Amor brujo.
Cosas que nunca te dije.
Soledades de ginebra.
Celtia.
Chisco.
Cantares de ciegos.
La representación de la esencia de las naturalezas
son proyecciones del mundo real, como
recuerdos vagos y semi-confusos que
almacenamos en nuestra memoria. Sin embargo,
a diferencia de estas proyecciones que podrían
evocarnos a las sombras de la alegoría platónica
de la caverna, Cachaldora abstrae las esencias, y
a partir de ahora, son, existen, puesto que son
plasmadas, y de forma inédita se establecen
como parte del mundo.
Toma cualquier cosa que puedas encontrar en
el mundo, y obsérvalo, no como una silla, un
árbol, una flor, un galeón, sino simplemente
como algo que es. En “Ontología”, Cachaldora
alberga todas las partes que conforman la
esencia del ser, el ser-en-sí, para-sí, y para-
con-los-demás.
Cachaldora
“Lo importante no es saber que se puede vivir del
arte, sino, que no se puede vivir sin él.”

Ontología 2009