Platón fue discípulo de Sócrates y presenció su condena a muerte, lo que marcó profundamente su filosofía. Fundó la Academia, primera institución dedicada a la enseñanza de la filosofía, donde desarrolló su teoría de las Ideas: que detrás de los objetos del mundo sensible existen formas eternas e inmutables. Creía también en la inmortalidad del alma y que el conocimiento verdadero proviene de la razón, no de los sentidos.