Mis Letras Regadas
lunes, 17 de octubre de 2016
Me visitó la Luna
Hoy vino a verme, pero no como todas las noches.
Sabía que la esperaría y se plasmó como nunca en el
cielo despejado. Tal vez no como nunca... Quizás como
tantas veces... Quizás no tuve tiempo de mirarla así
antes... A veces la vida nos baja la cabeza o nos
sorprende el insomnio entre sábanas y un techo de
concreto. Pero ahí estaba ella perdonando mi humanidad
y entregándose toda. No sabía cuánto amaba sus lunares.
Puedo trazarlos en el aire con los ojos cerrados. Quizás
ella conozca igual de bien mis cicatrices... Esas que se
ven en este cuerpo habitado... Esas otras que solo se
sienten en un latido o suspiro... Ella, que conoce el
trayecto de mis lágrimas por las mejillas y el brillo que aún
queda en mis ojos... Ella, a la que le he contado mis
sueños en cada desvelo y le he cantado mil veces con el
cielo de testigo. Ella sigue siendo la misma Luna aunque
a veces se esconda. Yo en cambio soy distinta en cada
Luna llena. Nueva, menguante y creciente me ha visto
tantas veces, porque yo, como ella, tengo fases aunque
desorbitadas e irregulares. Algún día aprenderé de ella a
orbitar en mi esperanza y apreciar cada ciclo.
Publicado por Berlisse López en 20:16

Me visitó la luna

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    Mis Letras Regadas lunes,17 de octubre de 2016 Me visitó la Luna Hoy vino a verme, pero no como todas las noches. Sabía que la esperaría y se plasmó como nunca en el cielo despejado. Tal vez no como nunca... Quizás como tantas veces... Quizás no tuve tiempo de mirarla así antes... A veces la vida nos baja la cabeza o nos sorprende el insomnio entre sábanas y un techo de concreto. Pero ahí estaba ella perdonando mi humanidad y entregándose toda. No sabía cuánto amaba sus lunares. Puedo trazarlos en el aire con los ojos cerrados. Quizás ella conozca igual de bien mis cicatrices... Esas que se ven en este cuerpo habitado... Esas otras que solo se sienten en un latido o suspiro... Ella, que conoce el trayecto de mis lágrimas por las mejillas y el brillo que aún queda en mis ojos... Ella, a la que le he contado mis sueños en cada desvelo y le he cantado mil veces con el cielo de testigo. Ella sigue siendo la misma Luna aunque a veces se esconda. Yo en cambio soy distinta en cada Luna llena. Nueva, menguante y creciente me ha visto tantas veces, porque yo, como ella, tengo fases aunque desorbitadas e irregulares. Algún día aprenderé de ella a orbitar en mi esperanza y apreciar cada ciclo. Publicado por Berlisse López en 20:16