Este documento narra la historia de una persona que atraviesa por un momento difícil en su vida, con mucho estrés académico y problemas familiares. Empieza a autolesionarse cortándose la piel con una navaja para aliviar el dolor emocional. Describe los sentimientos encontrados que experimenta al hacerse los cortes, viéndolos como una forma de controlar el dolor interno. Menciona que ha empezado de nuevo esta práctica después de cuatro años, encontrando cierto alivio aunque también siente vergüenza.