Este documento celebra el papel de los padres como cuidadores, consejeros y fuentes de amor y apoyo incondicional para sus hijos. Resalta que ser padre va más allá de la palabra y significa cuidar, consolar y enseñar cosas especiales a los hijos. Además, reconoce que Dios provee amor y consuelo a aquellos que no tienen un padre terrenal. Finalmente, describe a un buen padre como alguien que guía a sus hijos con exigencia y amor, sirviendo como refugio seguro