El fotógrafo británico Carl Warner crea escenas llamadas "foodscapes" usando únicamente alimentos como brócolis, queso y jamón. Estas fotografías muestran paisajes como bosques, playas y pueblos formados por frutas y verduras. Warner pasa horas buscando los ingredientes adecuados y toma las fotos en mesas grandes para capturar detalles. Sus fotografías promueven una alimentación saludable y serán usadas en una campaña publicitaria de un supermercado británico.