Peterhof es uno de los conjuntos de palacios y parques más refinados del mundo, ubicado a 30 km de San Petersburgo, Rusia. El emperador Pedro I quiso construirlo para eclipsar el Palacio de Versalles. Se destacan sus magníficos parques con numerosas cascadas, estatuas y fuentes como la Cascada Grande y la fuente Sansón, erigida en honor a la victoria rusa sobre los turcos.