El paloteado es una manifestación cultural folclórica que se realiza cada 24 de agosto en honor a San Bartolomé. Aunque se desconoce su origen, decayó en 1905 pero fue recuperado en varias ocasiones por sacerdotes, jóvenes y antiguos participantes. Actualmente consiste en personajes que recitan versos con humor, danzas de los paloteadores al ritmo de la música y el baile de las cortesías donde piden protección para el pueblo.