El poema expresa la desesperación de un amante que no puede estar con la persona amada. Plantea una serie de preguntas retóricas sobre para qué sirven el cuerpo y los sentidos si no se pueden usar para mirar, besar, abrazar y tocar a la persona amada, ni saciar los deseos por ella. Finalmente señala que de nada sirve pensar en ella o ser amado si no se la puede amar debido a la separación.