El Parque Lezama fue originalmente un parque privado comprado y creado por Lezama, luego de su muerte su viuda vendió el terreno a bajo precio a la municipalidad con la condición de que sea un parque público que lleve el nombre de su marido. El parque contiene varios monumentos como el dedicado a la cordialidad entre Argentina y Uruguay y la primera iglesia ortodoxa rusa en Buenos Aires inaugurada en 1904.