Más de 380 gorilas viven en el Parque Nacional de los Montes Virunga en el Congo, donde se encuentran atrapados en un conflicto entre milicias del Congo y Ruanda que luchan por el control del territorio y sus recursos naturales como el carbón y el estaño. A pesar de la deforestación ilegal y los desplazados por la violencia, el turismo de observación de gorilas ha permitido su protección y genera ingresos anuales de 5 millones de euros.