El documento narra la vida y costumbres de los pastores en la subbética, centrándose en el juego del lenguaje como parte de su cultura tradicional. A través de un intercambio de palabras, los pastores transmiten conocimientos sobre su oficio, las técnicas de cuidado del ganado y la naturaleza que les rodea. Se destaca la relación intergeneracional en el trasfondo de la vida rural, donde el lenguaje y las tradiciones juegan un papel fundamental en la identidad cultural de la comunidad.