La pena de muerte está prevista en la Constitución Mexicana para ciertos delitos graves, pero en la práctica no se aplica. Mientras que algunos argumentan que podría disuadir crímenes, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos sostiene que es injusta e inaceptable, y que no inhibe la comisión de delitos. Recientemente, un diputado propuso aplicarla a los feminicidas, generando controversia.