Colombia comenzó a implementar políticas de biocombustibles en 2005 con el objetivo de generar empleo y posicionarse como exportador. Estas políticas han permitido diversificar la matriz energética y promover el desarrollo productivo sostenible. La producción de etanol y biodiesel ha aumentado gracias a la política obligatoria de mezcla, alcanzando 368 millones de litros de etanol y 489 mil toneladas de biodiesel en 2012. Debido al crecimiento continuo de la producción, Colombia podrá satisfacer la demanda de otros países