El experto llenó un frasco grande con piedras, grava y arena delante de los asistentes para demostrar que siempre se puede hacer más espacio si se colocan los elementos grandes primeramente. Cuando los asistentes pensaron que el frasco no podía caber más, el experto continuó añadiendo elementos más pequeños que se filtraban en los espacios. Al final, el experto vertió agua en el frasco todavía sin rebosar y concluyó que si no se colocan los elementos más importantes primero, después no habrá espacio para ellos.