La pirámide normativa según la Constitución Política de 1993 establece que la Constitución se encuentra en la cima de la jerarquía normativa y es controlada mediante la acción de inconstitucionalidad. Las leyes orgánicas y ordinarias se encuentran por debajo de la Constitución y son controladas a través de la acción popular. En los niveles inferiores se encuentran los decretos legislativos, decretos supremos, resoluciones ministeriales y otras normas.