Las poblaciones se consideran rurales cuando tienen menos de 2,500 habitantes, mientras que las urbanas tienen más de 2,500 personas. Debido a la migración del campo a las ciudades, la población urbana en México ha aumentado desde 43% en 1950 a casi 78% en 2010, mientras que la población rural ha disminuido desde 57% en 1950 a 22% en 2010.