POEMAS VANGUARDISTAS DEL SIGLO 20 
Primavera a la Vista 
Pulida claridad de piedra diáfana, 
lisa frente de estatua sin memoria: 
cielo de invierno, espacio reflejado 
en otro más profundo y más vacío. 
El mar respira apenas, brilla apenas. 
Se ha parado la luz entre los árboles, 
ejército dormido. Los despierta 
el viento con banderas de follajes. 
Nace del mar, asalta la colina, 
oleaje sin cuerpo que revienta 
contra los eucaliptos amarillos 
y se derrama en ecos por el llano. 
El día abre los ojos y penetra 
en una primavera anticipada. 
Todo lo que mis manos tocan, vuela. 
Está lleno de pájaros el mundo. 
El Pájaro 
En el silencio transparente 
el día reposaba: 
la transparencia del espacio 
era la transparencia del silencio. 
La inmóvil luz del cielo sosegaba 
el crecimiento de las yerbas. 
Los bichos de la tierra, entre las piedras, 
bajo la luz idéntica, eran piedras. 
El tiempo en el minuto se saciaba. 
En la quietud absorta 
se consumaba el mediodía. 
Y un pájaro cantó, delgada flecha. 
Pecho de plata herido vibró el cielo, 
se movieron las hojas, 
las yerbas despertaron... 
Y sentí que la muerte era una flecha 
que no se sabe quién dispara 
y en un abrir los ojos nos morimos.
La Rama 
Canta en la punta del pino 
un pájaro detenido, 
trémulo, sobre su trino. 
Se yergue, flecha, en la rama, 
se desvanece entre alas 
y en música se derrama. 
El pájaro es una astilla 
que canta y se quema viva 
en una nota amarilla. 
Alzo los ojos: no hay nada. 
Silencio sobre la rama, 
sobre la rama quebrada 
Viento 
Cantan las hojas, 
bailan las peras en el peral; 
gira la rosa, 
rosa del viento, no del rosal. 
Nubes y nubes 
flotan dormidas, algas del aire; 
todo el espacio 
gira con ellas, fuerza de nadie. 
Todo es espacio; 
vibra la vara de la amapola 
y una desnuda 
vuela en el viento lomo de ola. 
Nada soy yo, 
cuerpo que flota, luz, oleaje; 
todo es del viento 
y el viento es aire siempre de viaje. 
todos de Octavio paz
Abrazarte 
Cuando me dijeron que te habías marchado 
Adonde no se vuelve 
Lo primero que lamenté fue no haberte abrazado más veces 
Muchas más 
Muchas más veces muchas más 
La muerte te llevó y me dejó 
Tan solo 
Tan solo 
Tan muerto yo también 
Es curioso, 
Cuando se pierde alguien del círculo de poder 
Que nos-ata-a-la vida, 
Ese redondel donde sólo caben cuatro, 
Ese redondel, 
Nos atacan reproches (vanos) 
Alegrías 
Del teatro 
Que es guarida 
Para hermanos 
Y una pena pena que no cabe dentro 
De uno 
Y una pena pena que nos ahoga 
Es curioso, 
Cuando tu vida se transforma en antes y después de, 
Por fuera pareces el mismo 
Por dentro te partes en dos 
Y una de ellas 
Y una de ellas 
Se esconde dormida en tu pecho 
En tu pecho 
Como lecho 
Y es para siempre jamás 
No va más 
En la vida 
Querida 
La vida 
Qué tristeza no poder 
Envejecer 
Contigo
De Paul Èluard 
Desfigurada apenas 
Adiós tristeza. 
Buenos días tristeza. 
Estás inscrita en las líneas del techo. 
Estás inscrita en los ojos que amo. 
Tú no eres exactamente la miseria, 
pues los más pobres labios te denuncian 
por una sonrisa. 
Buenos días tristeza. 
Amor de los cuerpos amables, 
potencia del amor , 
cuya amabilidad surge 
como un monstruo incorpóreo. 
Cabeza sin punta, 
tristeza bello rostro. 
(Versión de Luis A. Cano) 
DE ANDRÉ BRETON 
ME DICEN QUE ALLÁ LAS PLAYAS SON NEGRAS... 
"Me dicen que allá las playas son negras 
De lava encaminada a la mar 
Y se extienden al pie de un inmenso pico humeante de nieve 
Bajo un segundo sol de canarios salvajes 
Cuál es pues ese lejano país 
Que parece extraer todo su esplendor de tu vida 
Tiembla muy vivo en la punta de tus pestañas 
Suave a tu tez como un paño inmaterial 
Recién salido del arca entreabierta de las eras 
Detrás de ti 
Lanzando sus últimos fuegos sombríos entre tus piernas 
El suelo del paraíso perdido 
Vidrio de tinieblas espejo de amor 
Y más abajo hacia tus brazos que se abren 
Es prueba por la primavera 
DESPUES 
La inexistencia del mal 
Todo el manzano en flor de la mar."
NOCHE 
Todas las fraguas 
vertieron sus cenizas sobre el cielo. 
El último incendio está apagado. 
Todos los bomberos de servicio 
pasan la revista en los teatros. 
Los perros policías 
riegan con extintores genitales 
las esquinas aún tibias 
del fuego de la tarde. 
La última cúpula arde en la luna: 
¡pero esas llamas son puntas de cigarro! 
¡La ciudad está asegurada! 
¡Humos azules por todas partes! 
Todas las casas ardieron: 
¡mas se han salvado todas las hamacas! 
En los transparentes de los diarios: 
-Incendio incausó víctimas- 
¡pero todos los hombres 
han perdido la vista! 
Juan Las en Grecia 1919 
AVIONES 
(Les avions ont toujours les ailes deployées ) 
Los aviones tienen siempre 
desplegadas las alas. 
Posados sobre la tierra 
guardan la actitud de su vuelo. 
Peces voladores 
en la piscina celeste 
rizan el rizo en espirales 
mejor que pájaros. 
El aviador rige su nave 
sentado en su trapecio movible 
hacia los cuatro puntos cardinales. 
Alas sin plumas 
veloces en el éxtasis dinámico, 
al girar de la hélice, 
atraviesan las ráfagas del viento 
volando afirmativas. 
Después en el hangar 
los aviones que tornaron 
duermen sobre sus piernas y descansan. 
Ánsares blancos, grises o amarillos 
con los colores nacionales sobre el pecho, 
se alojan en sus jaulas.
En el aeródromo está el palomar 
y las casetas para los ánades 
cuando dejan el agua 
después de aterrizar. 
SURREALISMO 
NACIMIENTO DE CRISTO 
Un pastor pide teta por la nieve que ondula 
blancos perros tendidos entre linternas sordas. 
El Cristito de barro se ha partido los dedos 
en los tilos eternos de la madera rota. 
¡Ya vienen las hormigas y los pies ateridos! 
Dos hilillos de sangre quiebran el cielo duro. 
Los vientres del demonio resuenan por los valles 
golpes y resonancias de carne de molusco. 
Lobos y sapos cantan en las hogueras verdes 
coronadas por vivos hormigueros del alba. 
La luna tiene un sueño de grandes abanicos 
y el toro sueña un toro de agujeros y de agua. 
El niño llora y mira con un tres en la frente, 
San José ve en el heno tres espinas de bronce. 
Los pañales exhalan un rumor de desierto 
con cítaras sin cuerdas y degolladas voces. 
La nieve de Manhattan empuja los anuncios 
y lleva gracia pura por las falsas ojivas. 
Sacerdotes idiotas y querubes de pluma 
van detrás de Lutero por las altas esquinas. 
Federico García Lorca Poeta en Nueva York (1929-1930)

Poemas vanguardistas

  • 1.
    POEMAS VANGUARDISTAS DELSIGLO 20 Primavera a la Vista Pulida claridad de piedra diáfana, lisa frente de estatua sin memoria: cielo de invierno, espacio reflejado en otro más profundo y más vacío. El mar respira apenas, brilla apenas. Se ha parado la luz entre los árboles, ejército dormido. Los despierta el viento con banderas de follajes. Nace del mar, asalta la colina, oleaje sin cuerpo que revienta contra los eucaliptos amarillos y se derrama en ecos por el llano. El día abre los ojos y penetra en una primavera anticipada. Todo lo que mis manos tocan, vuela. Está lleno de pájaros el mundo. El Pájaro En el silencio transparente el día reposaba: la transparencia del espacio era la transparencia del silencio. La inmóvil luz del cielo sosegaba el crecimiento de las yerbas. Los bichos de la tierra, entre las piedras, bajo la luz idéntica, eran piedras. El tiempo en el minuto se saciaba. En la quietud absorta se consumaba el mediodía. Y un pájaro cantó, delgada flecha. Pecho de plata herido vibró el cielo, se movieron las hojas, las yerbas despertaron... Y sentí que la muerte era una flecha que no se sabe quién dispara y en un abrir los ojos nos morimos.
  • 2.
    La Rama Cantaen la punta del pino un pájaro detenido, trémulo, sobre su trino. Se yergue, flecha, en la rama, se desvanece entre alas y en música se derrama. El pájaro es una astilla que canta y se quema viva en una nota amarilla. Alzo los ojos: no hay nada. Silencio sobre la rama, sobre la rama quebrada Viento Cantan las hojas, bailan las peras en el peral; gira la rosa, rosa del viento, no del rosal. Nubes y nubes flotan dormidas, algas del aire; todo el espacio gira con ellas, fuerza de nadie. Todo es espacio; vibra la vara de la amapola y una desnuda vuela en el viento lomo de ola. Nada soy yo, cuerpo que flota, luz, oleaje; todo es del viento y el viento es aire siempre de viaje. todos de Octavio paz
  • 3.
    Abrazarte Cuando medijeron que te habías marchado Adonde no se vuelve Lo primero que lamenté fue no haberte abrazado más veces Muchas más Muchas más veces muchas más La muerte te llevó y me dejó Tan solo Tan solo Tan muerto yo también Es curioso, Cuando se pierde alguien del círculo de poder Que nos-ata-a-la vida, Ese redondel donde sólo caben cuatro, Ese redondel, Nos atacan reproches (vanos) Alegrías Del teatro Que es guarida Para hermanos Y una pena pena que no cabe dentro De uno Y una pena pena que nos ahoga Es curioso, Cuando tu vida se transforma en antes y después de, Por fuera pareces el mismo Por dentro te partes en dos Y una de ellas Y una de ellas Se esconde dormida en tu pecho En tu pecho Como lecho Y es para siempre jamás No va más En la vida Querida La vida Qué tristeza no poder Envejecer Contigo
  • 4.
    De Paul Èluard Desfigurada apenas Adiós tristeza. Buenos días tristeza. Estás inscrita en las líneas del techo. Estás inscrita en los ojos que amo. Tú no eres exactamente la miseria, pues los más pobres labios te denuncian por una sonrisa. Buenos días tristeza. Amor de los cuerpos amables, potencia del amor , cuya amabilidad surge como un monstruo incorpóreo. Cabeza sin punta, tristeza bello rostro. (Versión de Luis A. Cano) DE ANDRÉ BRETON ME DICEN QUE ALLÁ LAS PLAYAS SON NEGRAS... "Me dicen que allá las playas son negras De lava encaminada a la mar Y se extienden al pie de un inmenso pico humeante de nieve Bajo un segundo sol de canarios salvajes Cuál es pues ese lejano país Que parece extraer todo su esplendor de tu vida Tiembla muy vivo en la punta de tus pestañas Suave a tu tez como un paño inmaterial Recién salido del arca entreabierta de las eras Detrás de ti Lanzando sus últimos fuegos sombríos entre tus piernas El suelo del paraíso perdido Vidrio de tinieblas espejo de amor Y más abajo hacia tus brazos que se abren Es prueba por la primavera DESPUES La inexistencia del mal Todo el manzano en flor de la mar."
  • 5.
    NOCHE Todas lasfraguas vertieron sus cenizas sobre el cielo. El último incendio está apagado. Todos los bomberos de servicio pasan la revista en los teatros. Los perros policías riegan con extintores genitales las esquinas aún tibias del fuego de la tarde. La última cúpula arde en la luna: ¡pero esas llamas son puntas de cigarro! ¡La ciudad está asegurada! ¡Humos azules por todas partes! Todas las casas ardieron: ¡mas se han salvado todas las hamacas! En los transparentes de los diarios: -Incendio incausó víctimas- ¡pero todos los hombres han perdido la vista! Juan Las en Grecia 1919 AVIONES (Les avions ont toujours les ailes deployées ) Los aviones tienen siempre desplegadas las alas. Posados sobre la tierra guardan la actitud de su vuelo. Peces voladores en la piscina celeste rizan el rizo en espirales mejor que pájaros. El aviador rige su nave sentado en su trapecio movible hacia los cuatro puntos cardinales. Alas sin plumas veloces en el éxtasis dinámico, al girar de la hélice, atraviesan las ráfagas del viento volando afirmativas. Después en el hangar los aviones que tornaron duermen sobre sus piernas y descansan. Ánsares blancos, grises o amarillos con los colores nacionales sobre el pecho, se alojan en sus jaulas.
  • 6.
    En el aeródromoestá el palomar y las casetas para los ánades cuando dejan el agua después de aterrizar. SURREALISMO NACIMIENTO DE CRISTO Un pastor pide teta por la nieve que ondula blancos perros tendidos entre linternas sordas. El Cristito de barro se ha partido los dedos en los tilos eternos de la madera rota. ¡Ya vienen las hormigas y los pies ateridos! Dos hilillos de sangre quiebran el cielo duro. Los vientres del demonio resuenan por los valles golpes y resonancias de carne de molusco. Lobos y sapos cantan en las hogueras verdes coronadas por vivos hormigueros del alba. La luna tiene un sueño de grandes abanicos y el toro sueña un toro de agujeros y de agua. El niño llora y mira con un tres en la frente, San José ve en el heno tres espinas de bronce. Los pañales exhalan un rumor de desierto con cítaras sin cuerdas y degolladas voces. La nieve de Manhattan empuja los anuncios y lleva gracia pura por las falsas ojivas. Sacerdotes idiotas y querubes de pluma van detrás de Lutero por las altas esquinas. Federico García Lorca Poeta en Nueva York (1929-1930)