Por mi                     ella pasó,

de               ,a                 hora,

y la                 que era

por gracia de su hermosura


se volvió radiante el

¡Ay          !

Que no la                   yo,

que por                  yo tengo

malherido el                    .


Yo la                 ...y ella a mí,

toda                  en rubor.

Era garrida y gentil,

esbelta como una                      ,

y en la su                  había

una         que le acariciaba
pero que a la par, hería.

¡       !

Que no la                   yo.

Yo la                 ...y ella a mí.


Y en mi                  dejó

        el                  sutil


del              .

Poesia

  • 1.
    Por mi ella pasó, de ,a hora, y la que era por gracia de su hermosura se volvió radiante el ¡Ay ! Que no la yo, que por yo tengo malherido el . Yo la ...y ella a mí, toda en rubor. Era garrida y gentil, esbelta como una , y en la su había una que le acariciaba pero que a la par, hería. ¡ ! Que no la yo. Yo la ...y ella a mí. Y en mi dejó el sutil del .