Este documento habla sobre cuatro animales - lobos, arañas, murciélagos y serpientes - que tienen mala fama a pesar de que rara vez atacan a los humanos. Estos animales son nocturnos o comen carne, pero generalmente se alimentan de presas más pequeñas como ratones o conejos. Solo atacan a humanos en defensa propia o cuando no encuentran otro alimento.